Dick (Phillip K. Dick) se abismaba metódicamente en el laberinto del idios kosmos. Su “idiotez” personal giraba en torno a la intuición de que no sólo no se puede conocer directamente la realidad, filtrada por la subjetividad de cada uno, sino que, además, el consenso más o menos general que existe con relacion a esta nace de un engaño. Lo que todos los seres razonables, más allá de sus diferencias de percepción y de juicio, coinciden en reconocer como la realidad no es más que una ilusión, un simulacro urdido por una minoría para engañar a la mayoría o por una potencia externa para engañar a todos. Lo que llamamos realidad no es la realidad.
Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos - Emmanele Carrére

Notes