Para alguien que no conoce el budismo zen, las montañas son montañas y los ríos son ríos. Para un estudiante del budismo zen, ni las montañas son montañas ni los ríos son ríos. Para un maestro en budismo zen, las montañas vuelven a ser montañas y los ríos vuelven a ser ríos.
Posted on Tuesday, 28 September 2010